• Carta a los constructores y Declaración de independencia

     Carta a los constructores y Declaración de independencia20 de febrero del 2015

     

    Carta a los constructores, pasados y presentes, de la república francesa y, sobre todo, a los dirigentes, a los responsables, a los promotores de las naciones soberanas unificadas.

     

     

     

     

    No puedo comenzar esta carta de otra manera que no sea haciendo referencia a lo que fue el debut de nuestra interacción, orquestada por vuestra delegación llamada “servicio del estado civil de la República Francesa de Vénissieux”:

     

    Damien Combier, nacido el 28 de abril de 1976 en el departamento de Rhône.

     

    Debo precisar que la elección de este lugar para nacer no puede, en el estado de conciencia de la ciencia moderna, serme atribuido; lo mismo que el conjunto de otras elecciones inherentes a mi lazo de filiación con la señora Guillemin y el señor Combier.

     

    Apenas puse mis pies afuera, 03 :00hs según los decires, ustedes ya tenían, señores promotores, responsables, dirigentes pasados y presentes, declarado ser la nación francesa, ser la razón, la legitimidad, ser simplemente mi contenedor. Ustedes, ignorando quién yo era, me han prefabricado en un pensamiento social que me antecedía y afiliaba mi existencia. No sabiendo el contenido que yo tenía ustedes se han presentado como el santo contenedor y han continuado a inculcarme, día tras día durante 38 años, las incoherencias del dogma por el cual ustedes desean que el contenido que yo era y soy sea fundido en el contenedor que ustedes representan. (La humanidad en una pseudo voluntad de cohesión tendría entonces necesidad de un contenedor…para el humano, por miedo a que se desperdiguen y esparzan?).

     

    Un conglomerado de circunstancias históricas ha decidido incluirme en vuestra mascarada de armonía, en vuestra pantomima de rectitud, de justicia, de legitimidad; de integrarme a vuestra república francesa regida por el régimen de la democracia representativa? Dejándome sin ninguna posibilidad de excluirme, en ningún momento (exceptuando la noche en mis sueños…y yo amo enormemente soñar).

     

    Pero, verán, con la edad y el peso del sistema dominante, exclusivo y autoritario en el cual vivo, yo ya no duermo mucho en la noche… Es así, como tantas otras imposturas de vuestro código civil: comer aquí, dormir acá, soñar allá, etc. me obliga a asumir colectivamente una historia, historias que –me excuso – no me incumben, tal vez, en lo más mínimo…

     

    Cuál es la legitimidad de una certeza histórica frente a una realidad presente convincente?

     

    La historia presente del mundo interactúa conmigo de una manera mucho más pertinente que las decisiones de gestión gubernamental pasadas.

     

    Y yo aquí, viviendo en el mundo actual, debiendo obedecer las decisiones territoriales y a un grupo de gobernanza anterior a mi llegada. No creo que deba seguir contenido en esta suerte, pues no creo que la condensación estatal sea un bien fundado para la emancipación humana. Y además y sobre todo, creo que es el tiempo para mí de afirmarlo.

     

    Esta afirmación neta y franca es el fruto de reflexiones llevadas a cabo, entre otras cosas, durante mis actividades. Que, en este momento de mi vida, están particularmente concentradas en la concepción y realización de un helado aromatizado al lazo emocional. Efectivamente, ejerzo con gozo el oficio de artesano del helado, concentrador de ideas, despachador de buen humor, en la Heladería de los Champions!

     

    La Heladería de los Champions es un puesto móvil participativo de fabricación de helados a pedal, espacio guarnecido y goloso de intercambios y de reflexión sobre la ética de ser un Champion. El club de los Champions tiene 1700 adherentes, -adjunto formulario de inscripción-.

     

    Pasemos, entonces, revista de mis acciones que ustedes calificarán de profesionales, para reunir el propósito de este correo.

     

    He elegido mi amo, porque un amo debo tener según me inculca vuestra república. Pero, a pesar de esta obligación impuesta por ustedes, yo albergo, sin embargo, la esperanza inocente de un recién nacido que se me ofrece para olvidar tanta imposición y, por lo tanto, yo no puedo ni quiero rehusarme a soñar.

     

    República de la nación francesa: reclamo legítimamente a no pertenecer a ninguna identidad nacional, cualquiera que ella sea. El artículo 20-13 del código civil estipula que no haya nadie que pueda repudiar la nacionalidad francesa si no prueba que tiene filiación a otra nacionalidad de algún país extranjero, este artículo burla la más elemental de las libertades del individuo al obligarle nacionalizase. Qué rara ideología es proclamar la incapacidad humana para vivir sin gobernanza, absuelta de delimitación territorial y liberta de construcciones con miras al pasado.

     

    Una nación no simboliza un reagrupamiento de seres humanos sobre un territorio, ella es sobre todo un contenedor ideológico que tiene como finalidad controlar a una población con el objetivo de elaborar y mantener un orden social.

     

    Por mi parte, creo que la humanidad no tiene necesidad de naciones para vivir unida, sino que tiene necesidad de universalismo. Y no puedo sentirme incluido en una entidad que predica la violencia, la jerarquía, el individualismo, la destrucción de la tierra, y etcétera de etcéteras…

     

    La cultura podría ser la expresión del universalismo, de la búsqueda de un universo común, un lenguaje que invite a la construcción de una identidad compartida. Pero la cultura es recuperada por la voz ministerial omnipresente que viene a recordarnos que la república francesa se encarga de organizar el hecho cultural para nosotros, su querida población francesa, sobre todo su territorio. Pero esto no es la cultura, esto no es una elaboración común, esto no es una construcción en el intercambio: es el pronto a consumir organizado y regido por una gobernanza!

     

    La declaración de los derechos humanos estipula en su artículo 15 que todo individuo tiene derecho a una nacionalidad, pero ella no expresa que se tenga el deber. La obligación a la nacionalidad es entonces una lectura imperfecta de esta declaración y va en contra de la legitimidad del estatuto de apátrida y de la libre circulación internacional.

     

    Además, el artículo 29 de la declaración universal de los derechos humanos nos enseña que el individuo tiene deberes hacia la comunidad en la cual el libre y pleno desarrollo de su personalidad es posible. Por lo tanto, yo afirmo que por control, presión, insistencia de querer someterme a las necesidades de la república, el pleno desarrollo de mi personalidad no es para nada posible.

     

    Pero, por qué discutir y tergiversar un simple texto que no es más que una declaración, en este caso: una declaración sobre los derechos humanos, con ustedes que sólo son representantes de la humanidad organizada en estados, pero no representantes de los Hombres y Mujeres. Ustedes, soberanías nacionales, organizadas de manera republicana o monárquica, la han declarado de manera inconsecuente, sin arriesgarse a aplicar sus declaraciones.

     

    Entonces, qué legitimidad conceder a un sistema que ha decidido poner fronteras y barreras ahí donde yo veo esperanzas de reencuentros y de enriquecimiento.

     

    Más concretamente, yo les pido que tengan la amabilidad de querer encontrar una solución a la problemática que, como verán, va tomando proporciones enormes e invade incansablemente la estabilidad de mi psiquis.

     

    Deseo claramente perder mi nacionalidad francesa sin que esto signifique sufrir otra problemática, lo que sería el hecho de necesitar afiliarme a otra nacionalidad. Deseo claramente perder mi nacionalidad francesa sin perder por eso los lazos que he tejido en el corto camino de mi vida.

     

    Deseo ser reconocido por el conjunto de estados soberanos terrestres y de humanos como habitante de la tierra y deseo también no sufrir la opresión ni el control de cualquier gobernanza estatal. Insisto sobre el hecho de que la declaración de los derechos humanos sea respetada como un tratado internacional, simple coherencia con vuestro posicionamiento de estados soberanos.

     

    En el caso de que ningún miembro de vuestra gobernanza pueda aportar una solución a mi problemática que es, en su globalidad, la aceptación terrícola de que el principio de gobernanza territorial no es la única elección posible, yo me sentiría entonces empujado por el impulso de encontrar otra manera de abrir el diálogo entre nuestros campos de pensamiento divergente, por la integración de las herramientas que ustedes mismos han fabricado, como lo son la diplomacia y el derecho internacional.

     

    No tendré, pues, más opción para abrir el diálogo, que organizar mi propia nación, respondiendo a los criterios de la convención de Montevideo de 1933.

     

    Un estado soberano está compuesto por una población, un territorio y una gobernanza no sujeta a otras. La autodeterminación funda legítimamente la soberanía.

     

    Comprendan bien que al invadir una ínfima parte de vuestro territorio para instalar allí mi nación y mi ideal de universalismo, construir un estado soberano lúdico, armonioso y escuchando al conjunto de la humanidad –y no sólo aquella incluida en una sección geográfica -, no es más que una muralla poética frente al pensamiento único de vuestro sistema mundial de gobierno estatal sumisa por añadidura a la gobernanza del capital.

     

    Esta pequeñísima, ínfima parte del territorio francés será conquistada de manera pacífica y serena para ver crecer la República Autónoma y Voluntaria de los Champions.

     

    Ella utilizará esta forma estatal como una fuente de diálogo social sobre las ideas centrales de emancipación, legitimidad de pensar la ilegitimidad de la propiedad, la libertad, la responsabilidad.

     

    Ella utilizará esta forma de manera lúdica y alegre, precisa y determinada afín de enriquecer y hacer crecer su propia cultura, con la visión y la esperanza de un mundo pletórico de Champions.

     

    Esto no es más que mi última no solución a mi voluntad de vivir sobre una tierra libertaria, armoniosa y unificada en la legitimidad del bienestar, de la alegría, del gozo, de la emancipación para todos y todas, sobre toda la tierra y sin distinción.

     

    Comprendan bien que esto no sería más que una solución transitoria que me permite ponerme frente a ustedes con una legitimidad igual: las de las relaciones diplomáticas.

     

    Creo que no estamos obligados a jugar las reglas del juego diplomático, puede haber otra solución sin tener que llegar a construir un estado independiente de vuestra gobernanza sobre su territorio.

     

    Podemos encontrar todos juntos, de esto estoy seguro, una solución a mi voluntad de no tener que pertenecer a ninguna nacionalidad. Después de búsqueda y constatación, descubrí esta voluntad, y la de aquellos millones de terrícolas que querrían poder ir y venir, dormir, comer, soñar sobre toda la superficie del globo, de vivir libremente sin estar sujeto a vuestro control, a ningún control.

     

    Les intimo entonces en primera instancia a revocar el artículo 20-13 de vuestro código civil, esto me permitirá retirarme de vuestra empresa estatal.

     

    Poner en práctica un verdadero proceso de discusión y participación sobre el futuro de la humanidad, integrando al conjunto de los humanos, y no « esos » de un territorio.

     

    Y abrir plenamente vuestras fronteras para mostrar el buen ejemplo…

     



     

    Esto antes del 2 de mayo del 2015, de lo contrario la República Autónoma y Voluntaria de los Champions conquistará una minúscula parte del territorio francés y allí declarará la independencia (organizando, el mismo día de la independencia, una gran fiesta escarchada de deliciosa crema helada dentro y fuera de su territorio). La República utilizará el campo diplomático como espejo exagerado para demostrar lo absurdo de la gobernanza estatal. La República utilizará entonces el campo diplomático para hacer crecer y conocer su ideal y su esperanza.

     

    Por favor entiendan que estoy, escribiendo esta carta, colmado de una voluntad de compartir, de diálogo y escucha, de comprensión de las diferencias que unen a los humanos; pero también repleto de un determinismo poético frente a esta situación que no puede durar más.

     

    Por favor, excúsenme por los enormes atajos de mi pensamiento, la forma de la carta no me permite deliberar con precisión y minuciosidad mis convicciones.

     

    Adjunto en anexos algunos documentos relativos al estado de espíritu Champions y a la construcción de la República Autónoma y Voluntaria de los Champions.

     

    Esta carta es enviada al señor presidente de la República francesa y a su ministro de asuntos exteriores.

     

    Cuento con ustedes, lectores, para hacer circular esta carta lo más que se pueda, por todos los medios, y así alcanzar el corazón de la República, con el fin de comprometer lo más posible la concertación de su propia legitimidad.

     

    Quedo a disposición de toda la ciudadanía francesa y del resto de la humanidad.

     

    Muchas gracias, Damien Champions.

     

    Pueden contactarme a la dirección: glaceschampions@yahoo.fr y www.champions.tk

     



     



     

    República Autónoma y Voluntaria de los Champions

     

    Declaración constituyente de independencia

     

    En curso de escritura, abierta a todas las proposiciones y modificaciones

     



     

    Preámbulo:

     



     

    La república autónoma de los Champions declara la independencia con el objetivo de demostrar lo absurdo del principio de estado de derecho, de naciones y de gobernanzas territoriales e ideológicas.

     

    La idea de gobernanza entra en contradicción clara con el estado de espíritu de ser un Champions

     

    Ella utilizará esta forma –estatal- como una fuente de diálogo social sobre las ideas centrales de emancipación, la ilegitimidad de la legitimidad de la propiedad, la libertad, la responsabilidad.

     

    La República utilizará esta forma de manera lúdica por fortalecer y enriquecer, y hacer crecer su propia cultura, la visión y la esperanza de un mundo lleno de Champions.

     

    Con este objetivo buscará poseer todos los atributos y funciones con el fin de agrandar el diálogo con los humanos encerrados en el dogma de la gobernanza.

     



     

    Artículo 1

     

    En los 7 artículos de los Champions, escritos en la apertura de la heladería los Champions, se reconoce como esperanza motriz e inspiradora la idea de: “Para mí ser un Champions es…”

     

    El conjunto de estas ideas están compiladas e inscriptas en el gran libros de los Champions – herramienta central propia de la construcción de su esperanza-.

     

    Ella está enriquecida con la cultura circundante; utilizando otras fuentes para arribar al mismo objetivo de la emancipación, (y también tomando prestado de la cultura más antigua), y obviamente circunscripto por su campo de acción geográfico y lingüístico.

     

    Los fundamentos del espíritu Champions están notoriamente basados en la idea de independencia psíquica, psíquica y emocional del ser humano. Ser un Champions es ser uno mismo (noción presente en el gran libro de los Champions).

     

    Ser uno mismo es, en el entorno social, ser responsable.

     

    Los fundamentos del espíritu Champions reposan sobre la idea de emancipación colectiva, el compartir y la ayuda mutua: ser un Champions es estar acá, juntos.

     

    Crearemos un estado soberano respondiendo al criterio de la convención de Montevideo. Mismo si esta convención, que fue firmada por 19 estados en 1933, es decir: una ínfima parte de la humanidad de esa época, ella es reconocida por el derecho internacional como fundamento de la definición de una nación, de un estado soberano.

     

    Esta convención internacional acordó también darle un gran valor al derecho de la autodeterminación.

     

    Artículo 3 de la convención de Montevideo: “la existencia política de un estado es independiente de su reconocimiento por los otros estados”.

     

    La existencia política de la república será, entonces, el centro de esta búsqueda social y artística.

     

    La república de los Champions responde a los criterios de los acuerdos de Montevideo.

     

    Ella dispone de:

     

    Una población permanente

     

    En estos días la población es de x personas pero cuenta con 1700 personas fundadoras de la esperada república, los 1700 Champions que se han inscriptos en la heladería de los Champions…

     

    Desde la declaración de esta independencia la naturalización Champions será posible y abierta a todos los humanos deseosos de recibir la nacionalidad Champions.

     

    Ellos devendrán la población permanente del estado.

     

    La población no permanente será compuesta por el conjunto del resto de la humanidad porque ellos no saben todavía que ellos también son Champions.

     

    La población permanente de la república Autónoma y Voluntaria de los Champions dispondrá de un pasaporte internacional que le permitirá frente a las autoridades de otros estados soberanos demostrar su pertenencia a este país.

     

    La república de Champions reconoce la posibilidad de multi nacionalidad.

     



     

    Un territorio determinado

     

    La república Champions invadirá una pequeña, ínfima parte del territorio francés para instalar su estado. Por razones de practicidad técnica, este territorio se situará en la zona geográfica de Limousin.

     

    La república Champions poseerá una territorialidad solamente por la necesidad de responder al conjunto de los criterios establecidos en la convención de Montevideo. Su territorio medirá 12 metros cuadrados y se ubicará sobre una plataforma colgada de un árbol a 6 metros de altura.

     

    El territorio de la república no podrá contener a toda su población. Por consiguiente, la población de la república es, de hecho, un pueblo en exilio.

     



     

    Un gobierno no subordinado a ningún otro

     

    El gobierno de la república autónoma está compuesto por la totalidad de la población del estado. El gobierno se reunirá orgánicamente y de manera no codificada ni jerárquica en sus embajadas, visto la estrechez de su territorio.

     

    Las embajadas reconocidas son, actualmente, la nueva heladería de los Champions y la carpa de circo de los Champions.

     

    Todo el sistema de gobernanza del estado está fundado sobre la esperanza de un mundo repleto de Champions, de la autodeterminación ciudadana de sus actos y expresiones.

     



     

    Aceptación de la responsabilidad individual al servicio de la emancipación colectiva es la llave de la bóveda de la liberación contra la gobernanza cualquiera que ella sea

     

    Los fundamentos del espíritu Champions reposan sobre la integración del campo lúdico y poético en la practicidad de la integración social: ser un Champions es divertido, ser un Champions es muy lindo.

     



     

    Artículo 2

     

    El carozo de la filosofía de los Champions es dogmático puesto que se apoya sobre la creencia intransigente de la posibilidad de adecuación de la humanidad y del resto de los seres vivos con ella. Pues es cierto que todos los humanos son Champions y, por ende, deben ser tratados como tal. Todos los humanos tienen necesidad de escucharse decir por el devenir y el re devenir cuando pierden la fe.

     

    ARTÎCULO 3

     

    La república otorga al derecho internacional una competencia legítima en la interacción entre los humanos, o, con mayor precisión: una posibilidad de diálogo entre los habitantes de la Tierra reagrupados en naciones.

     

    La utilización del derecho internacional público es una forma de comunicación y una posibilidad de emancipación de la esperanza de un mundo repleto de Champions.

     

    La república concede al campo diplomático y político la legitimidad para la emancipación humana y la aceptación del ideal de un mundo repleto de Champions en el cuadro de su proyecto de diálogo y reflexiones colectivas que es, precisamente, la creación de su propia nación.

     

    La república concede estas legitimidades solamente con una voluntad de apertura, de intercambio y de diálogo social pero define como la más alta legitimidad terrestre la buena voluntad, la benevolencia, el apoyo mutuo y el amor en todas las circunstancias.

     

    La república ajustará los fundamentos de su filosofía al campo político con la intención de posicionarse diplomáticamente con otras naciones.

     



     

    ATÎCULO 4

     

    La idea práctica y filosófica de los Champions está inscripta y es visible en las acciones sociales y artísticas que puedan traer sus ciudadanos, embajadores y embajadas.

     

    Construir y hacer vivir la República Autónoma y Voluntaria de los Champions no es solamente el campo de acción del pensamiento Champions, ella no es más que una forma entre tantas otras de diálogo y apertura de sus creencias.

     



     

    ARTÎCULO 5

     

    La república Champions busca el reconocimiento de su pensamiento por los humanos reagrupados en otras naciones, para este fin ella se mete manos a la obra para ser reconocida por ellos.

     

    Una capacidad de entrar en relación con los otros estados

     

    La República Autónoma entra en interacción y relación con los otros estados gracias a las herramientas siguientes:

     

    -sus embajadas, lugar de discusión e intercambio con los ciudadanos de otras naciones.

     

    -sus embajadores, ciudadanos, implicados en la divulgación del pensamiento Champions y en las relaciones diplomáticas con los otros estados de derecho.

     

    -su plataforma numérica albergada en el ciber espacio independiente.

     



     

    ARTÎCULO 6

     

    Economía de la República

     

    La República Autónoma de los Champions no dispone de moneda propia. Ella acepta la utilización de las monedas de los otros estados soberanos en el seno de su territorio y de sus embajadas únicamente por razones de subsistencia e intercambios internacionales.

     

    Ella deslegitima la utilización de cualquier moneda para los intercambios nacionales que pueden, en cambio, realizarse a través de las herramientas comerciales como el dar y el trueque.

     

    La república no le da ningún valor a las tasas de cambio internacionales, cada objeto o cantidad no tienen ninguna correspondencia monetaria legal.

     



     

    ARTÎCULO 7

     

    Legislación

     

    La República Autónoma de los Champions no posee ninguna ley, la legitimidad de cada acción o expresión sobre su territorio no está subordinada más que a la legitimidad de la aplicación de su ideal.

     

    En caso de desacuerdo entre dos Champions o dos grupos de Champions la legitimidad reviene, después del diálogo y la escucha, a la aceptación como la más alta legitimidad terrestre: la buena voluntad, la benevolencia, el apoyo mutuo y el amor en todas las circunstancias.

     

    La República no otorga legitimidad al Derecho ni a la Justicia más que en el cuadro de sus interacciones e intercambios internacionales y diplomáticos.

     



     

    ARTÎCULO 8

     

    Folclore y Costumbres

     

    La bandera de la República es el logotipo de la Heladería de los Champions: dos bolas de helado que se besan sobre un cucurucho, representación escarchada de ser un Champions, en homenaje a la Heladería de los Champions, lugar fundador de esta esperanza.

     

    El himno es la canción “yo sueño con un mundo más lindo, más loco, más no importa qué, pero un mundo repleto de Champions” o todas las otras canciones escritas con la misma voluntad de emancipación universal.

     

    La República confiere a la fabricación de su crema helada la forma ritual, tradicional por excelencia: el reagrupamiento de ciudadanos alrededor de su ideal.

     



     

    ARTÎCULO 9

     

    La República concede a toda espontaneidad artística una plaza preponderante en la divulgación de su estado de espíritu.

     



     

    PRECISIONES

     

    Los 7 artículos del club de los Champions

     

    1. Los Champions son dichosos de estar vivos incluso cuando las cosas no funcionan

    2. Los Champions buscan vivir construyendo sus sueños

    3. Los Champions están siempre listos a comunicar y a ayudar

    4. Los Champions aman

    5. Los Champions van y van

    6. Los Champions son festivos y felices de pasar un momento con sus compañeros Champions

    7. Y para ti qué es ser un Champions?

     





     



     

    En curso de escritura será ratificado el 2 de mayo del 2015

     

    Champions si quieres participar en la escritura de la constitución toma la plataforma numérica de la república www.champions.tk

     

     
    traducción MARIANO